Ya sea que dibujes escenarios donde la ciencia y la tecnología justifiquen todo o prefieras mundos mágicos y criaturas mitológicas, eres un constructor de mundos.
En el planeta Pern, mundo de la invención de Anne McAffrey, los colonos humanos utilizaron la genética para modificar una especie alada, rabuda y escupe fuego (dragones, por su parecido a las legendarias criaturas terrestres) que tenía la habilidad de la teletransportación. Lo hicieron porque una terrible amenaza se cernió sobre ellos: caían hebras plateadas del cielo, hebras que quemaban.


Pern, Poniente y Roshar, tal como la Tierra Media de J.R.R. Tolkien, son mundos ficcionales y sus escritores, dioses creadores, constructores de su historia, geografía, geología, flora y fauna. Son solo unos pocos ejemplos entre los inventados por la imaginación de otros autores, lo que los diferencia es que son tan novedosos y ricos como verosímiles.
Verosimilitud es la clave. Incluso en un mundo donde no haya explicaciones científicas para cada evento, debe haber fundamentos racionales, al lector (incluso al lector de fantasía) no le gusta que algo parezca sacado de la manga.
La novedad es terreno de la creatividad, aunque frecuentemente encontraremos que los mundos ficcionales son derivaciones de lo real.
La verosimilitud proviene, entre otras cosas, del detalle y la planeación previa a la escritura. Cualquiera puede inventar caracoles gigantes como bestias de carga o incluir orcos horribles en sus mundos de ficción, sin embargo, solamente un escritor experimentado (otros, que yo soy una novata que por obstinación ha leído mucho al respecto) considera temas como la alimentación, el ciclo de vida o la reproducción de estos seres antes de volcarlos en sus páginas. ¿Son creados artificialmente o dónde han dejado a las hembras, si es que existen, antes de ir a la batalla? ¿Y qué hacen cuando no están en guerra, cómo viven?

El constructor de mundos no necesariamente es un escritor de fantasía pura, si bien es más común. Ambos subgéneros de la ficción pueden enriquecerse al contemplar detalles durante la planeación de la escritura.
Ya sea que dibujes escenarios donde la ciencia y la tecnología justifiquen todo o construyas mundos habitados por criaturas mitológicas, esas que pueden cambiar de forma o conociendo el nombre verdadero de las cosas adquieren poder sobre ellas, no dejes de visitar mi blog, la próxima vez encontrarás nuevos consejos para construir mundos y mejorar tu libro.





¡Felicidades! Muy padre e interesante tu blog.
Muchas gracias por pasarte y comentar, son mis pininos en algo diferente a las novelas de seres con alas, pero ahí la llevo :D
que tal Andrea, fíjate que encontré tu blog, note que formaste con un grupo de escritores independientes un stand para ferias del libro, como fue en monterrey, tu ya manejas alguna editorial propia?, te comento eso , porque tengo un libro terminado y 4 que estoy escribiendo y busco la oportunidad con alguna editorial
Hola, Carlos. Soy autopublicada, no tengo ninguna editorial. El grupo que formé es para compartir el know-how con otros autopublicados y ayudarnos a conseguir espacios como ese de la FIL. Aquí mismo en el blog encuentras consejos para encontrar editorial (si tienes más suerte que yo), también puedes checar mi canal de youtube.com/user/eloahna por algún video donde hablo más o menos de lo mismo, y puedes entrar a la página de los escritores independientes eicam.com.mx
saludos
La ficción y la fantasía es algo que siempre me ha encantado. Es cierto eso que dices. He creado varias docenas de seres, y he tenido que pensar en su origen, en como es que viven, cuanto tiempo, como se reproducen, efectos colaterales al juntarse con humanos (sí. Las clase de genetica ayudan) Aunque este usando el mundo que conocemos, lo he convertido en un mundo diferente, cosa que no es nada facil, pues hay que investigar mucho sobre el pasado.